Evaluación de los aplomos del Toro de Lidia. Nota técnica

En el ganado de lidia (Bos taurus) es necesario prestar atención a la conformación de las extremidades, especialmente en el caso de los machos que se lidian en los festejos, ya que un mal aplomo puede afectar a su locomoción. Existen trabajos sobre la morfología de la raza, pero no se ha llevado a...

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Main Authors: Juan Manuel Lomillos, Marta Elena Alonso
Format: Article
Language:English
Published: Universidad del Zulia 2025-03-01
Series:Revista Científica
Subjects:
Online Access:http://www.produccioncientificaluz.org/index.php/cientifica/article/view/43677
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Description
Summary:En el ganado de lidia (Bos taurus) es necesario prestar atención a la conformación de las extremidades, especialmente en el caso de los machos que se lidian en los festejos, ya que un mal aplomo puede afectar a su locomoción. Existen trabajos sobre la morfología de la raza, pero no se ha llevado a cabo ningún enfoque biomecánico de sus extremidades. En el presente trabajo se evalúan los aplomos de 184  toros  de lidia, pertenecientes a 16 encastes o líneas, analizando la dirección que siguen sus extremidades  y  la  angulación  de las diferentes articulaciones mediante fotogrametría. Se detectaron conformaciones incorrectas en su inmensa mayoría leves: 52,72 remetidos de manos, 69,57 cerrados de rodillas, 44,0 largos de cuartillas delanteras, 22,83 cuartillas traseras, 20,11 remetidos de atrás, 25,54 con el corvejón recto y 49,5 % abiertos de atrás, respectivamente. Todo ello sin diferencias entre encastes. Respecto a los ángulos de las articulaciones, la mayoría de los animales presentan una menor angulación a la registrada para el estándar del bovino para la raza Holstein, destacando el encaste Miura con mayores ángulos que el resto de encastes, dado que se trata de animales con elevadas alzadas. En la raza de lidia predomina  el  tercio  anterior, que dirige la embestida y requiere una mayor flexión de las articulaciones (menor angulación) para una mayor potencia de movimiento. En el miembro posterior se observan individuos “remetidos de atrás” quizá por los menores ángulos femuro- tibiales (babilla), y tibio-tarsales (corvejón), describiendo una grupa más oblicua que el resto del bovino. La reducción de los ángulos articulares podría exponer al corvejón y a la pezuña a lesiones por un exceso de presión, lo que sumado al defecto leve del 49,5 % de los toros “abiertos de atrás”, hace que el equilibrio estático pueda verse afectado y podría predisponer al “síndrome de caída”.
ISSN:0798-2259
2521-9715